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La felicidad como estrategia

Hoy, como todos los 7 de octubre desde hace algunos años, se celebra el Día Mundial del Trabajo Decente. Y en Feeling lo conmemoramos con el compromiso de la felicidad de nuestros empleados.

“Felicidad” es una palabra que se ha repetido en la última década mucho. Ya sea porque es la búsqueda última de todos los seres humanos y por ende, que las marcas busquen conectarse con ella o porque estamos en una era en la que el concepto de lo “holístico” llegó para demandar integralidad en la construcción del ser humano, la hemos visto en libros de caja de supermercado, campañas de marcas globales e innumerables publicaciones con su respectivo hashtag.

Lo que es curioso, es que en esa abundancia de referentes de “felicidad” no son frecuentes las compañías que basan en ese término, el eje de su promesa a la hora de contratar talento. Y mucho menos cuando se trata de que ese mismo valor, hace parte fundamental de su estrategia comercial y de crecimiento.

“La gente feliz es más productiva. Las personas que buscan resultados óptimos pero que tiene tiempo para ir a su casa, estar con su familia, tener un hobbie, o simplemente tener un momento para estar consigo mismas disfrutan más su trabajo y rinden más”, repite Lina Henao, directora de Recursos Humanos de Feeling Company cada vez que está haciendo una inducción y los recién llegados le preguntan incrédulos porque esa palabra, “felicidad”, está en el centro de la estrategia.

Y bueno, quizás no es de extrañarse que sean recurrentes las personas que vuelven a Feeling a tener una segunda o tercera etapa en su carrera profesional (“uno siempre vuelve a los lugares donde amó la vida” decía la canción de Isella inmortalizada en tantas voces). O cuando a pesar de los cambios de los modelos de trabajo, los espacios de integración, de conversar, de mirarse a los ojos, de compartir y de celebrar, siguen siendo parte del estilo de trabajo.

Ayer mismo, cuando la mayoría de la agencia (incluyendo socios) “partía la tarde” para dejarse guiar por ejercicios de meditación, se hacía evidente cómo hoy, en medio de nuevas dinámicas de trabajo, que invitan a la interacción constante, a la evaluación permanente, a la búsqueda de eficiencia y agilidad, cómo en Feeling se le apuesta antes que nada, a ser felices. Y quizás 20 años de reinvención constante hayan sido consecuencia de esa apuesta que para nosotros también es una apuesta por la perdurabilidad.